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Columna de opinión: “Crisis Social v/s Crisis Sanitaria”

Columna de opinión: “Crisis Social v/s Crisis Sanitaria”
25 Mar 2020

Dra. Karina Vilches Ponce, directora de Investigación de la Universidad Católica del Maule.

En los tiempos actuales y usando el conocimiento que hemos construido como humanidad, esperaríamos que ante una pandemia como la que vivimos actualmente, las personas prioricen el bien común por sobre el bien individual.

Sin embargo, en nuestro país, hay evidencias y señales que demuestran que esto no es tan así. Por un lado, vemos a personas esperando que el Estado les ordene cuidarse y alejarse de lugares concurridos, por medio de medidas como un toque de queda o una cuarentena obligatoria, y por otro, conflictos debido a que se quiere sacar el mejor partido de esta situación de catástrofe, para recoger los frutos una vez que todo esto se normalice ¿Me pregunto por qué todo cambió tan rápido?

Hace menos de un mes, la crisis social que experimentaba Chile, nos entregó la ilusión de que una de las cosas más importantes que se había logrado era la unión de las personas por una causa común. Por medio de la empatía, principalmente con los adultos mayores, el 80% de Chile concordó en que era necesario realizar cambios en la constitución, para mejorar la calidad de vida de todos los chilenos. Se lograba converger a que como ciudadanos y país necesitábamos encontrar el camino para crecer en el solidarismo, procurando la dignidad de todas las personas.

Si aquel escenario solidario y colectivo que pensábamos se había conseguido instalar desde el 18 de octubre del 2019 fuera tal, se esperaría que las personas voluntariamente aumentaran su distancia social para evitar contagios, los empleadores reduzcan la jornada laboral de sus trabajadores para evitar aglomeraciones en sus puestos de trabajo o en sus medios de transporte, las familias más acomodadas harían un esfuerzo para pagar a la asesora del hogar sus días no trabajados, cada uno de nosotros compraría lo justo para no dejar a los otros sin alimentos, todos intentaríamos apoyarnos y quedarnos en casa, y las organizaciones, empresas e instituciones procurarían colaborar entre sí para contener la enfermedad…¿Por qué esto no ocurrió desde un principio? ¿Dónde quedaron las consignas de la crisis social? ¿En qué rincón quedaron los valores del nuevo Chile que cambió?

Al parecer, tenemos tan incrustados el individualismo y el bien personal como sociedad, que no hemos sido capaces de practicar personalmente aquellas consignas y reclamaciones que se le hicieron a nuestro gobernantes y políticos desde el 18 de octubre pasado. Los acusamos de no solidarizar, de no empatizar, de proteger el bolsillo de los empresarios, y de generar leyes que no benefician al pueblo. Pero al final del día, vemos que esas actitudes se replican en gran parte de los chilenos.

La solución para detener esta pandemia es clara, corresponde a evitar nuevos contagios, a atender a tiempo a los enfermos, diagnosticar y aislar. Sin la empatía de todos, sin el sentido común no podremos salir adelante, pues se hace necesario y fundamental entender que, si el país se debe detener, se hará por el bien el común y en favor de nuestra salud pública.

No podemos justificarnos diciendo que las decisiones que se han aplicado por parte del gobierno no son las adecuadas, pues no necesitamos que nos “obliguen” a quedarnos en casa si tenemos la posibilidad de hacerlo. Espero que podamos tener la altura de miras para que cada uno de nosotros sea un aporte real para el control de la pandemia.

Las víctimas aumentan, en países como España e Italia, se estima que están muriendo alrededor de 700 personas diarias de Covid-19, si esto no nos conmueve no sé qué podría hacerlo. Espero que después de que superemos esta pandemia, crezcamos como individuos y sociedad, y notemos que, en algunos ámbitos, principalmente en Salud Pública, necesitamos ser solidarios, para estar preparados en conjunto para enfrentar las enfermedades que aparezcan.

 

 

“Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente el pensamiento de la Universidad Católica del Maule”.